Prevención en delitos informáticos para poblaciones vulnerables

 

Prevención en delitos informáticos para poblaciones vulnerables


Ilustración 1: Comisión interinstitucional fortalece lucha contra fraudes electrónicos en Costa Rica (Edmundo, 2025).


Actualmente vivimos en una era digital, donde el delito se transformó y requiere ahora no solo de la presencia física, sino de la virtual. Solo basta con una conexión a internet, algo de conocimiento informático y la desinformación de la víctima para que se concrete una agresión silenciosa pero peligrosa.

Los delitos informáticos no tienen la necesidad de cruzar fronteras o generar intimidación en las calles, porque el crimen puede irrumpir desde el otro lado de la pantalla, con un solo clic. Estos no son una amenaza futura; son una presente que afecta con mayor severidad a quienes menos herramientas tienen para defenderse.

Mientras la tecnología avanza, de igual manera lo hacen las formas de agresión y manipulación digital. Se ha generado una falsa sensación de seguridad (al creer que con tener un celular o acceso a redes sociales ya somos capaces de cuidarnos); la verdad, es que en muchas ocasiones la velocidad del mundo virtual supera nuestra capacidad de reacción.

Lo más peligroso es que esa desventaja que se mencionó con anterioridad se intensifica cuando hacemos referencia de personas en condiciones de vulnerabilidad, a quienes históricamente se le ha negado el acceso pleno a la información, a la educación tecnológica o a la protección institucional.

Cuando se busca generar conocimiento sobre los delitos informáticos es necesario explicar que estos no son únicamente virus o robos bancarios. Es mucho más que eso, por ejemplo, son: estafas, suplantación de identidad, manipulación de menores, chantajes con imágenes íntimas, espionaje doméstico, entre otros.

El impacto no es solamente desde lo económico, sino implica el estado psicológico, social y emocional; cada agresión virtual deja una huella que no se borra con solo el hecho de eliminar una aplicación o apagar el celular. En muchos de los casos, las víctimas no se dan cuenta de inmediato que han sido objeto de un delito; les toma tiempo comprender que no solo una “confusión”, o que no fue “culpa suya por confiar”, sino es parte de una vulneración deliberada de su privacidad, su dignidad y su integridad.

Generar una normalización ante este tipo de violencia digital es también parte del problema. La prevención no debe basarse solo en herramientas técnicas sino en una reeducación integral sobre lo que significa estar seguros en los entornos digitales; además, de buscar más colaboración internacional que conformen alianzas que puedan crear y diseñar políticas públicas preventivas para combatir este tipo de inseguridad a nivel mundial. A continuación, una noticia sobre como la Comisión Interinstitucional fortalece la lucha contra ataques informáticos: noticia


Delitos informáticos más comunes

La variedad de delitos que se dan en el mundo digital crece a la par de los avances tecnológicos. Algunos ya son bien conocidos por la población, pero no por eso dejan de ser un peligro para la ciudadanía. Por ello, a continuación, se integrarán algunos conceptos básicos sobre los delitos informáticos más comunes:

Estafa: Este tipo de delito se comete a través del robo de identidad (…) Suplantación de identidad: Relacionado con lo anterior, la suplantación de identidad sucede cuando la estafa tiene éxito y el criminal obtiene acceso a la información personal (…) Extorción: Este delito sucede cuando alguien utiliza internet para extorsionar dinero a una persona o empresa (…) Hackeo: Este delito se considera muy grave, ya que el hacker intenta obtener acceso a cuentas personales con la ayuda de un ordenador (…) Skimming: consiste en el copiado de la banda magnética de una tarjeta (crédito, débito), este actor delincuencial hace referencia al robo de información de tarjetas de crédito (…). (González, 2021, pp. XIII-XIV)

A esto se debe de sumarle otras prácticas que dañan especialmente a personas jóvenes, adultos mayores, mujeres en situación de vulnerabilidad económica y personas con baja escolaridad digital. Entre las cuales destacan:

-                Gromming: se da cuando un adulto se hace pasar por un menor para obtener confianza de su víctima (niños, niñas y adolescentes) con la meta de manipularlos, obtener material íntimo o acordar encuentros físicos que muchas veces pasan a convertirse en delitos sexuales.

-                Sextorsión: pasa cuando hay amenaza de divulgar contenido íntimo si no se accede a cumplir los deseos del victimario.

-                Ciberacoso en el entorno educativo y laboral: esto se reconoce como hostigamiento en diversas ocasiones y de manera repetitiva a través de mensajes, imágenes; las cuales muchas de ellas terminan por provocar daños psicológicos y emocionales en las víctimas (ansiedad, aislamiento o suicidio).

-                Espionaje doméstico: uso e instalación de aplicaciones espías en dispositivos, usado, en la mayoría de los casos entre parejas o familiares.

-                Phishing emocional: esto se da cuando, por medio de la implantación de emociones o sentimientos de miedo, urgencia o compasión, se obtienen contraseñas o información personal.

Todos estos delitos mencionados tienen algo en común, y es el hecho de que se aprovechan del desconocimiento o la confianza de la posible víctima; por ello, no requieren de violencia física, pero sí causan daños graves, silenciosos y en muchas de las ocasiones, irreparables.

El vídeo anclado comparte algunas recomendaciones para prevenir este tipo de delitos informáticos: 




Vídeo 1: Prevención de delitos informáticos (Ñañes, 2021).

Las TIC como hilo conductor del delito y la solución

Las tecnologías de la información y comunicación han sido herramientas maravillosas para compartir conocimiento, reducir brechas geográficas y agilizar la vida cotidiana. Pero, su acelerado crecimiento y transformación, sin acompañamiento formativo y sin marcos preventivos sólidos, ha facilitado el avance de prácticas criminales.

La rapidez, el anonimato, la ausencia de regulación en ciertas plataformas, la expansión de contenido y la falsa sensación de privacidad son condiciones ideales para que los delitos informáticos se propicien. La verdad es que gran cantidad de víctimas ni siquiera saben a quién acudir o cómo identificar si en algún momento de sus vidas han sido víctimas del delito informático.

Lo interesante es que pueden ser las TIC las que permitan crear la clave para prevenirlos; eso sí, si estas son usadas con ética, formación y conciencia social. Pero para que esto se dé, es super importante que la educación digital sea priorizada desde las edades tempranas del desarrollo del ser humano y adaptada a diferentes realidades socioculturales.


Población vulnerable

La realidad, es que no todas las personas tienen las mismas condiciones para protegerse de los peligros en línea. Hay sectores en la población que, ya sea por factores sociales, económicos, educativos, o etarios; se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad ante este tipo de delitos. Por ello, se mencionarán algunos de ellos:

-                Personas menores de edad: características que van desde, su nivel de confianza, la necesidad de aceptación y la ausencia de experiencia, los convierten en un blanco fácil en el contexto digital, el grooming o el uso engañoso de plataformas. Otro tema, es que en su entorno existe la carencia de controles informales, por parte de los padres o encargados legales y, en muchas ocasiones, ellos mismos desconocen los riesgos o no saben cómo abordarlos sin reprimir.

-                Adultos mayores: muchos de ellos y ellas no conocen la era digital, por lo tanto, se enfrentan a una sobrecarga de información que no logran procesar. Por ello, suelen caer rápidamente en estafas, ofertas falsas o suplantaciones, y no siempre se atreven a contar lo sucedido, ya sea por vergüenza o miedo.

-                Mujeres en situación de pobreza: este tipo de población tienen menos acceso a herramientas de protección digital, además, algunas suelen ser víctimas de violencia de género en el entorno virtual; por ejemplo, a través de chantajes, vigilancia no consentida o control de sus redes sociales.

-                Personas con discapacidad o poca alfabetización digital: este grupo enfrenta obstáculos tecnológicos y comunicativos que los aíslan, lo que les genera una dependencia de otras personas para navegar en internet, lo que representa un riesgo para ellos y una oportunidad fácil para los victimarios.

-                Poblaciones migrantes: cientos de migrantes tienen la necesidad de integrarse rápidamente en un país nuevo, lo que los y las lleva a aceptar condiciones digitales sin revisar bien su seguridad, confiando en redes que podrían no ser confiables e incluso que buscan como captarlos para otros tipos de delitos derivados del crimen organizado.


La prevención como herramienta de justicia

Incentivar la prevención no significa desconfiar de todo, ni fomentar miedo en la población. Es buscar generar empoderamiento entre las personas aplicando elementos como: información clara, herramientas accesibles y redes de apoyo confiables.

La prevención eficaz parte de la escucha, la empatía y la acción colaborativa; la idea no se fundamenta en decirle a las personas que deben de hacer, sino de acompañarlos en el proceso de aprendizaje para que puedan reconocer los factores de riesgo, identificar señales de peligro y actuar con autonomía.

Una buena práctica internacional que demuestra el valor de la educación en este campo es la Stay Smart Online, originaria de Australia:

Principalmente, la educación y la concienciación pública son componentes clave de la prevención de la ciberdelincuencia en Australia, donde el gobierno ha lanzado campañas de concienciación, como “Stay Smart Online”, que ofrecen consejos prácticos para que individuos y empresas se protejan en línea. Además, se realizan programas educativos en escuelas y universidades para enseñar a los jóvenes sobre la importancia de la ciberseguridad y cómo mantenerse seguros en el entorno digital. (Commonwealth of Australia, 2018; citado por, Arebo, Mori, Cieza, Carbajal & Bravo, 2024, pp. 307-308)

Este enfoque puede y debe ser adoptada a la realidad nacional o local, especialmente en comunidades donde la brecha digital es profunda y las redes de protección institucional son débiles o inexistentes que además creen que con mantener el enfoque punitivo y represivo es más que suficiente.

Por último, hoy más nunca es importante crear conciencia sobre la ética en el entorno digital entre toda la población mundial. No es suficiente con tener leyes, ni con publicar manuales que muy pocas personas tienen la práctica de leer; la prevención de los delitos informáticos exige voluntad política, compromiso educativo y una ciudadanía activa que comprenda que el elemento virtual también es un territorio para proteger y para generar herramientas de prevención.

Las poblaciones vulnerables no deben seguir siendo las últimas en enterarse de los peligros que acechan a la humanidad desde que la era las TIC se desarrolló y transformó, ni tampoco las primeras en ser atacadas y las que más dificultades enfrentan para denunciar.

La tecnología no es el problema, este realmente es en cómo utilizamos los entornos digitales, a quién dejamos fuera de sus beneficios y qué tan rápido respondemos cuando se convierte en un arma.  Por ello, prevenir no es un lujo, es una obligación ética que define el tipo de sociedad que queremos construir.


Referencia bibliográfica

Aredo Vargas, G. K., Mori Ugarte, C. E., Cieza Mostacero, S. E., Carbajal Sanches, K. A. & Bravo Huivin, E. K. (2024). Papel de la educación ciudadanía digital en la prevención de ciberdelitos en el Perú. Iberian Journal of Information Systems and Technologies, N° 75, pp. 299-313. Recuperado de https://media.proquest.com/media/hms/PFT/1/fF0Oc?_s=VykXWscCw4mDdsv3WMtlsk%2BVZVM%3D

Edmundo. (2025). Comisión interinstitucional fortalece lucha contra fraudes electrónicos en Costa Rica. Elmundocr. [Noticia- Ilustración 1]. Recuperado de https://elmundo.cr/costa-rica/comision-interinstitucional-fortalece-lucha-contra-fraudes-electronicos-en-costa-rica/

Gonzáles Ballesteros, C. T. (2021). Métodos para detectar, prevenir y controlar fraudes informáticos en las organizaciones del sector público, privado y mixto en Colombia. Trabajo de grado presentado como requisito para optar al título de Contadora Pública. Corporación Universitaria Minuto de Dios. Vicerrectoría Tolima y Magdalena Medio. Sede Ibagué. Recuperado de https://repository.uniminuto.edu/server/api/core/bitstreams/4c172e8a-284f-45e3-8071-955659ee0458/content

Ñañes Champi, D. (2021). Prevención de delitos informáticos. [Vídeo YouTube]. Recuperado de https://youtu.be/-HF6Xa8ekdM?si=c7QJyOYXqUzmLts0

 

 

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